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Mirad la Obra del Amor…Que todo lo Engrandece

 

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Con tinta de amapola se escriben los asuntos del alma.                                       Con tinta de amapolas se escribe la memoria del sueño.                                          Con tinta de amapolas diseño un refugio, un escudo,                                              un vuelo y un cielo, porque el alma tiene de amapola                                                el color, lo suave, lo frágil.                                                                                             Las arrugas y también lo etéreo, lo efímero  y lo que se lleva el viento.

Carlos Alvarado

 

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Esta absoluta pequeñez del hombre delante de Dios muestra que todo lo
que existe es querido por Dios con su voluntad y su libertad: todo lo que existe es bueno y fruto del amor (cfr.  Gn1).

El poder de Dios no es limitado ni en el espacio ni en el tiempo, y por  eso  su  acción  creadora  es  don  absoluto:  es  amor.

Dios te Bendiga, Hoy, Mañana y Siempre.

Cuando hay Amor ganamos Todos…

Camino de Paciencia y Ternura…

Cuando hay Amor ganamos Todos…

 

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Que en este día de Navidad podamos vivir el encuentro perfecto de Dios con el hombre…y del hombre con Dios…Él viene a acunarse en nuestros corazones.

No olvidamos al que es nuestra Vida y nuestro Todo.

Si conocieras el don de Dios”(Jn 4, 10).

Junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí está este Niño que  va al encuentro de todo ser humano…

¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío, como riego santo! ¡Ven hermoso Niño, ven, Dios humanado! ¡Luce, hermosa estrella, brota, flor del campo!

¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, Pastor del rebaño! ¡Niño que apacientas con suave cayado ya la oveja arisca, ya el cordero manso!

Eres mi Sol, mi Paz…Hoy es Navidad…Mi pequeño Rey..

Lluvia de Bendiciones para Ti.

 

NO DEJES DE SOñAR…

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Así como cambian las estaciones del año, las hojas de los árboles también cambian, así sucede con el paisaje interior de nuestra vida, este también cambia…

Es sorprendente como podemos regresar a ese niño interior que un día no muy lejano, hemos sido, el niño de la risa franca y desenvuelta, abierta, sin dobleces… de las caricias sensibles, envueltas en papeles de ternura y sabores a vainilla…a chocolate… ese niño que tenemos dentro y al que nadie debería dejar dormido en ningún rincón; u olvidado como algún juguete al que ya, le hemos perdido afecto…

Para los niños la vida solo se vive, se dona, se ofrece sin esperar recompensa, porque para el niño la vida es «EL HOY»… lo que sólo ahora acontece…

Para ti, para mi, es parar en este ser adulto y detenernos en mirarnos muy adentro…en escuchar entre todas las voces que vuelan al viento; pero que primero escalan en la mente y así, regresar en un instante paralizando las dolorosas situaciones que nuestra vida acarrea desde la infancia… dando lugar a un continuo oleaje de emociones que sin equilibrio no sabemos donde encauza.

Rememorando que en el ser Hombre o Mujer que somos, indefinidamente estará el niño que fuimos…

Recuerda que un niño desea obtener sueños que a medida que pase el tiempo pueden o no concretarse…y más aún cuando se siente que no lo merece…Y hemos sido creados para ser felices… No dejes de soñar… No dejes de traer tu niño interno y que acontezca la realidad absoluta de descubrir que estamos vivos, que hay esperanza.  Que el perfume de las flores nos lleve a darnos cuenta que todo vale la pena…que lo que tus manos construyen trae la innegable generosidad del alma de ese niño que tienes muy dentro, pero que anhela y siente poder dar y darse a manos  llenas y que cada instante se hace infinito y tiene para quien saber ver, mas allá de los sueños una mirada de eternidad…

Vive intensamente el presente, atesorando los recuerdos en un cofre muy valioso y confía tu futuro a las manos del Creador, ese futuro no nos pertenece, sólo Él puede llevar a buen puerto la obra comenzada…

Lluvia de Bendiciones para Ti.

CALLAR?…

 

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Callar es también intentar amar al otro como Dios nos ama………El Mandamiento Nuevo.

Callar es sacrificio, es amor…
No hacer, privarnos de figurar, son gestos muy interiores, que sólo Dios ve y
valora. ¿Quién más puede ver lo que está pasando en nuestro interior, si a
nadie lo contamos?

Ese silencio es una gigantesca muestra de fe, es entregar a
Dios ese sacrificio, sabiendo que El lo ve y lo valora. Dios toma esas muestras
de amor y las pone en su alhajero, a buen recaudo de los ojos de los hombres.
¿Que hombre, acaso, es testigo de esos actos de heroísmo interior? Nadie, sólo
Dios los ve.

Señor, hazme manso, prudente y humilde. Dame la fortaleza para callar, esperar y confiar en Ti. Enséñame a hacer pequeños sacrificios interiores que agraden a Tu Corazón Amante, necesitado de pequeños gestos que te recuerden la humildad y el silencio de Tu Madre, en la pequeña casita de Nazaret.

Ella, la más perfecta Criatura surgida del Amor de Tu Padre, guardó silencio desde el día en que el Ángel le anunció Tu venida, hasta aquella tarde en que te vio morir en la Cruz. Tú también guardaste silencio ese día. Ahora, Señor, enséñanos a callar, a esperar, a amar.

Dios te Bendiga, Hoy, Mañana y Siempre.

Ven, Visítanos !

Oh !!! Dios fuerte y vigoroso, visita a tu pueblo,  necesita ser salvado.
Levántate y ven a tu mansión para que con la fuerza de la Resurreción de tu Hijo germine una nueva humanidad y el hombre de nuestro tiempo encuentre en Tí, el único camino de salvación. Te lo pedimos Padre por el mismo Jesucrito nuestro Señor.                                Amén.

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Dios te Bendiga Hoy, Mañana y Siempre.

María… Niña, Mujer Elegida

María, niñez plantada en la alegría nazarena. Milagro de vida en tí, gracia plena. Tu pequeñez, María crece de amor y florece en cosecha adolescente generosa.

Eres joven promesa, donella himilde que aprende el vuelo de las altas cumbres. Que mira mas allás del último recodo y va juntando luces para la mañana.

Se fue gestando así en tu vida la alianza definitiva de Dios con la humanidad, la presencia de Jesucristo, el que revela al ‘Padre’ en medio de los hombres.

 

Jesús niño-hombre elegido por el Padre para revelarse como Dios, nació de esta ‘Mujer, de una vez y para siempre, y entró en nuestra historia una vez y para siempre.

Jesús nace de María para permanecer… María la doncella humilde de Palestina es grande, porque es la que creyó que Dios «derriba a los poderosas y exalta a los humildes». y porque creyó ella comienza a ser la señal de una nueva existencia.

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Solo Dios es la riqueza verdadera

Dios realiza grandes cosas en aquellos que, como en María no se apoyan en sus propias acciones, que no colocan como base y garantía de su vida la abundancia de los bienes materiales, sino que abren su corazón a Dios y aceptan y se comprometen con él y con los otros.

En la simplicidad de una joven que creyó y aceptó la palabra de Dios, que la interroga y le habla, todo comienza a cambiar.

María no se queda con nada para sí, camina siempre como discípula detrás de su maestro. Pasa desapercibida porque comprende que es su «Hijo» quién debe brillar. «Ella ilumina el Camino».

María es la que devuelve la alegría a los corazones tristes, entregando a Jesús que es la vida misma, por eso es llamada «Causa de Nuestra Alegría» letanía que se hizo constancia  en su propia vida. Y a la que estamos invitados como hijos de singular Madre a contemplar para que nuestra alegría se duradera.

POR QUÉ NO VIVIMOS COMO HIJOS?…

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El ejemplo de Jesús se maniifesta en cada uno de nosotros…

Por adopción, somos hijos del Altísimo, gracia abundante que se aonda en el ser, por la entrega del Hombre-Dios por nosotros. Somos beneficiados con ese título que nos dispensa la dignidad de pertenecer a la familia de la Realeza de Cristo, herederos con Él.

¡Miren como nos amó el Padre! Quiso llamarnos hijos de Dios. Y nosotros lo somos relamente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a Él. Queridos mios desde ahora somos hijos de Dios y lo que seremos no se ha manifestado todavía.     (1 Juan 3:1)

Por eso pongamos nuestra esperanza en el Único Dios verdadero.  El «Amado » nos pensó desde siempre, Pablo nos dice : Y ustedes no han recibido un espírtu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos que nos hace llamar a Dios: “¡Abba! es decir Padre”. El mismo Espírtu se une a nuestro espírtu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. (Romanos 8:15,16). Por tal motivo sufrimos con el para alcanzar la corona de la gloria con Él…

Si estamos convencidos que Dios es Padre,
Por qué no vivimos cómo Hijos? ….                                                                                  

Una profunda vivencia personal-comunitaria nos hará redescubrir en este tiempo en que ha sido llamado y convocado por nuestro querido Benedicto XVI «el Año de la Fe», comenzó el 11 de octubre de 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con alegría al hombre de nuestro tiempo (Homilía de Benedicto XVI en la santa Misa para la nueva evangelización, 16 octubre 2011). Invitar a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador
del mundo».
«Comprometerse a favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe».
«Suscitar en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza».

Hagamos el próposito y deseo de la valorización a nuestra vocación y a nuestra misión, donde quiera que nos encontremos, con una mirada de ternura por los hermanos de otros creencias que se esfuerzan por encontrar la verdad …                               Nosotros somos la Sal de la Tierra ( Mt. 5,13) resaltemos pues entonces el condimento del consenso aún en las diferencias sin olvidarnos los puntos de coincidencia ya que somos «Hijos de un mismo Padre». Viviendo las llamadas del Espíirtu Santo como los apóstoles la vivieron, dando gracias al milagro de un Dios que es Padre y Amor en la persona de Jesucristo.

Nadie conoce lo que no ama . Nadie ama lo que no conoce . Por consiguiente nadie llega a conocer a una personsa solo por haber oído hablar de ella. Para poder amar es preciso conocer . Solo el amor permite que una persona revele a otra su intimidad, las cosas de su corazón. Pero como conocer a una persona sino la ama de verdad? …

Quién sabe si tú mismo ya has hecho esta experiencia. de pronto te encuentras frente a una persona desconocida. Una lluvia de pensamientos pasan por la mente. Pero si realmente queremos conocer a una persona debemos tener el valor de ir a su encuentro… o dejar que ella se acerque a nosotros. En otras palabras: aceptar el » desafío del encuentro, caminar juntos», y de ese encuentro podrá nacer una amistad, es más o menos así lo que ocurre con nosotros en relación con Dios.

Dejémonos encontrar con ese Dios Padre que nos busca incansablemente, lleno de misericordia, y vallamos al encuetro de sus brazos que anhelan el regreso del hijo pródigo…

Cómo expresar la alegría de creer, no en un dios cualquiera, sino en Dios que es Padre, que es amor?  Dios es nuestro Padre, así lo creemos , pues Jesús nos enseño a llamar Padre a Dios (Mt. 6,9 y Padre de toda la humnidad Mt. 5,16- y 45,48.) El que es de Cristo tiene un Padre en el cielo (Mt. 6,26) es creer que él ama y cuida de cada uno, es reconocer al mismo tiempo que todos somos hermanos. Es profesar nuestra fe en un Dios que es Padre y por eso mismo, unir nuestra voz a la voz de todos los que creyeron en la Fuente de Vida, aún en medio de las dificultades y fueron llamados : «Bienaventurados, felices porque creyeron»

Si estamos convencidos que Dios es nuestro Padre porqué no vivimos como Hijos?…                                                                                                                                                                                                                                     

Una interrogante que tiene la respuesta en el interior del corazón de cada hombre y mujer.