Santoral
MUY PRONTO VENDRÁ EL AUXILIO…

MUY PRONTO VENDRÁ EL AUXILIO…

19. julio, 2014Reflexiones, SantoralOne comment

DESDE LA INHÓSPITA TRINCHERA…

Por gracia de Dios inmerecida, me encuentro en esta inhóspita trinchera, leyendo, estudiando y meditando verdades de Fe hasta ayer desconocidas.

Mis antiguos jefecillos y priores, mis antiguos amigos y camaradas, engañando y dejándose engañar como viles traidores, han decidido pasar a guillotina a todo aquél que demuestre desconfianza y valentía.

Creyendo poseer la Verdad íntegra y eterna, por haber sido hijos fieles de la Santa Iglesia, han decidido quedarse con los templos, y formar parte de la bastarda nueva iglesia.

No importa lo que dure la batalla, nuestros padres sufrieron y vencieron, Nuestro Señor y Nuestra Madre nos auxilie, y la Divina Providencia nos reconforte y nos asista.

Pronto, muy pronto vendrá el auxilio, las vírgenes prudentes entrarán al banquete con Su Esposo, y las vírgenes necias con lámpara y sin aceite, llorarán donde está el crujir de dientes.

Dios mío, Dios mío, llévanos contigo al Cielo. No permitas que los nuestros sucumban antes de tiempo.

Que Tu Bandera sea siempre la nuestra. Que Tu Pasión sea nuestro único aliciente. Derrama sobre esta inhóspita trinchera, Tu gracia, Tu poder y Tu Misericordia, para que resistamos con paciencia y fortaleza, y nuestro premio sea la gloria.

El enemigo a cara descubierta ó disfrazado, arrecia por todos lados muy acelerado, porque sabe el poco tiempo que le queda: vendrá Cristo Rey con sus Legiones, a poner orden y fin a las pasiones.

Tengo miedo Señor y Tú lo sabes, de negarte y preferir ser un cobarde. Ayúdame, no me desampares, que el camino es largo y temo llegar mal y tarde.

Para remediar tanta desazón y angustia, acudo cada día a Ti en la Santa Misa, y al recibirte en la Santa Eucaristía, recibo siempre esta sabia y santa divisa:

“Resiste, sé fuerte y guarda lo que tienes.

Vengo pronto, ten paciencia y ora con confianza. Los tiempos se acortan, mantente en pie y con fortaleza, y piensa en Mi Pasión con más frecuencia.

Mi Sagrado Corazón te fortifique, mis Llagas te sirvan de escudo y de refugio, mi Madre Santísima te cuide y te cobije y así protegido, velando y orando noche y día, me veas venir en Mi Segunda Venida.

Vengo pronto, muy pronto, haz de advertirlo, aunque te crean desesperanzando y abatido, como decía siempre mi hijo, mi amigo el padre Castellani, lo importante no es vencer, sino no ser vencido”.

Tomás Moro

“Para la Fiesta de Santa Margarita María de Alacoque”

 Dios te Bendiga Hoy, Mañana y Siempre.

Un Poco de Recuerdos…

Un Poco de Recuerdos…

30. septiembre, 2013SantoralOne comment

 

 

 

Hay que recordar la curación milagrosa que Nuestra Señora de las Victorias concedió a Teresita cuando todavía era niña. “De repente, dice Teresita ,la Santísima Virgen me pareció hermosa, tan hermosa, que nunca había visto nada más bello. Su rostro respiraba bondad y ternura inefables. Pero lo que me llegó hasta el fundo del alma fue la encantadora sonrisa de la Santísima Virgen. En aquel momento, todas mis penas se desvanecieron”.

Este acontecimiento está al principio de la devoción mariana de Teresita, sencilla como ella, totalmente confiada y llena de veneración.

Tenía también una especial devoción a una estampita de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. En su terrible agonía manifestaba: “¡Oh Dios mío, oh Dulce Virgen María, venid en mi socorro !”

Un año después de la maravillosa sonrisa de María, escribió esta oración:

“Querida Virgencita, haz que su Teresita no se atormente nunca más”. Pidamos a menudo la gracia de la paz interior, Dios es un Dios de paz. El diablo es un eternamente atormentado. Si sufrimos algo, sepamos sufrir sin atormentarnos, sin perder la paz interior, la cual acompaña siempre la cruz aceptada. Hay que refugiarse en el Corazón de María que es, decía Teresita, “la única fortaleza de la que el enemigo no nos puede expulsar”.

Escribe también este cántico: 

Viniste a sonreírme de mi vida en la aurora, ¡Sonríeme en la tarde…, que ya va oscureciendo…!

No temo el resplandor de tu gloria suprema, he sufrido contigo, y ahora yo deseo cantar en tus rodillas, María, por qué te amo,

¡Y, repetir por siempre que soy tu hija…

Y deja plasmado al dorso de la estampita de Nuestra Señora de las Victorias, su última y audaz oración a Nuestra Señora: “¡Oh María, si yo fuera la Reina del cielo y vos fueseis Teresa, quisiera ser Teresa a fin de que vos fueseis la Reina del cielo!”.

Desde aquel día la imagen será conocida y recordada como la “Virgen de la Sonrisa” y muchos fieles y devotos de Santa Teresita acudirán a ella para obtener de Dios la gracia de la alegría.

Novena a la Virgen de la Sonrisa: Especialmente destinada para ayudar a rezar a quienes se sienten afligidos y agobiados por tristeza, depresión o alguna enfermedad física, emocional o espiritual o para interceder por quienes las que padecen.

Puedes encontrarla en : www. lluviaderosas.com

Por mediación de Teresita roguemos tener siempre en esta vida y aún en el último suspiro, una sincera y profunda devoción a la Santísima Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo, Madre de la Iglesia, y Madre nuestra.

Dios te Bendiga, Hoy, Mañana y Siempre.

 

Ruega por Nosotros… Santa Rosa de Lima

Ruega por Nosotros… Santa Rosa de Lima

27. agosto, 2013SantoralOne comment

                                                                                                                  Isabel Flores nació en Lima, Perú, en el año 1586. Fue apodada de Rosa por la belleza de su rostro. Fue la primera santa del continente americano y se destacó en especial por su intensa vida de oración y penitencia. Experimentó muchas dificultades en su vida y, frente a ellos, mantuve una extraordinaria serenidad, imitando a Cristo pobre y crucificado. Pedimos su intercesión para que seamos fieles a la voluntad de Dios!

BIOGRAFÍA:  Santa Rosa de Lima nació el 30 de abril de 1586 en la vecindad del hospital del Espíritu Santo de la ciudad de Lima, entonces capital del virreinato del Perú. Su nombre original fue Isabel Flores de Oliva. Era una de los trece hijos habidos en el matrimonio de Gaspar Flores, arcabucero de la guardia virreinal, natural de San Juan de Puerto Rico, con la limeña María de Oliva. Recibió bautismo en la parroquia de San Sebastián de Lima, siendo sus padrinos Hernando de Valdés y María Orozco.

En compañía de sus numerosos hermanos, la niña Rosa se trasladó al pueblo serrano de Quives, en la cuenca del Chillón, cuando su padre asumió el empleo de administrador de un obraje donde se refinaba mineral de plata. Las biografías de Santa Rosa de Lima han retenido fijamente el hecho de que en ese pueblo, que era doctrina de frailes mercedarios, la joven recibió en 1597 el sacramento de la confirmación de manos del arzobispo de Lima, Santo Toribio Alonso de Mogrovejo, quien efectuaba una visita pastoral en la jurisdicción.

Ocupándose de la “etapa oscura” en la biografía de Santa Rosa de Lima, que corresponde precisamente a sus años de infancia y adolescencia en Quives, Luis Millones ha procurado arrojar nueva luz mediante la interpretación de algunos sueños que recogen los biógrafos de la santa. Opina Millones que ésa pudo ser la etapa más importante para la formación de su personalidad, no obstante el hecho de que los autores han preferido hacer abstracción del entorno económico y de las experiencias culturales que condicionaron la vida de la familia Flores-Oliva en la sierra, en un asiento minero vinculado al meollo de la producción colonial. Probablemente, esa vivencia (la visión cotidiana de los sufrimientos que padecían los trabajadores indios) pudo ser la que dio a Rosa la preocupación por remediar las enfermedades y miserias de quienes irían a creer en su virtud.

A Santa Rosa de  Lima le tocó vivir en Lima un ambiente de efervescencia religiosa, una época en que abundaban  las atribuciones de milagros, curaciones y todo tipo de maravillas por parte de una población que ponía gran énfasis en las virtudes y calidad de vida cristianas. Alrededor de sesenta personas fallecieron en “olor de santidad” en la capital peruana entre finales del siglo XVI y mediados del XVIII. De aquí se originó por cierto una larga serie de biografías de santos, beatos y siervos de Dios, obras muy parecidas en su contenido, regidas por las mismas estructuras formales y por análogas categorías de pensamiento.

A Santa Rosa  le atraía con singular fuerza el modelo de la dominica Catalina de Siena (santa toscana del siglo XIV), y esto la decidió a cambiar el sayal franciscano por el hábito blanco de terciaria de la Orden de Predicadores, aparentemente desde 1606. Se afirma que estaba bien dotada para las labores de costura, con las cuales ayudaba a sostener el presupuesto familiar, pero fueron muy contadas las personas con quienes Rosa llegó a tener alguna intimidad. En su círculo más estrecho se hallaban mujeres virtuosas como doña Luisa Melgarejo y su grupo de “beatas”, junto con amigos de la casa paterna y allegados al hogar del contador Gonzalo de la Maza.

Los confesores de Santa Rosa de Lima fueron mayormente sacerdotes de la congregación dominica. También tuvo trato espiritual con religiosos de la Compañía de Jesús. Es asimismo importante el contacto que desarrolló con el doctor Juan del Castillo, médico extremeño muy versado en asuntos de espiritualidad, con quien compartió las más secretas minucias de su relación con Dios.

Dichos consejeros espirituales ejercieron profunda influencia sobre Rosa y resultaron cómplices de sus delirios, visiones y tormentos. No sorprende desde luego que María de Oliva abominase de la cohorte de sacerdotes que rodeaban a su piadosa hija, porque estaba segura de que los rigores que ella se imponía eran “por ser de este parecer, ignorante credulidad y juicio algunos confesores”, según recuerda un contemporáneo. La conducta estereotipada de Santa Rosa de Lima se hace más evidente aún cuando se repara en que por orden de sus confesores anotó las diversas mercedes que había recibido del Cielo, componiendo así el panel titulado Escala espiritual. No se conoce mucho acerca de las lecturas de Santa Rosa, aunque es sabido que encontró inspiración en las obras teológicas de fray Luis de Granada.

Hacia 1615, y con la ayuda de su hermano favorito, Hernando Flores de Herrera, labró una pequeña celda o ermita en el jardín de la casa de sus padres. Allí, en un espacio de poco más de dos metros cuadrados (que todavía hoy es posible apreciar), Santa Rosa de Lima se recogía con fruición a orar y a hacer penitencia. Posteriormente, en marzo de 1617, celebró en la iglesia de Santo Domingo de Lima su místico desposorio con Cristo, siendo fray Alonso Velásquez (uno de sus confesores) quien puso en sus dedos el anillo en señal de unión perpetua.

Con todo acierto, Rosa había predicho que su vida terminaría en la casa de su bienhechor y confidente Gonzalo de la Maza (contador del tribunal de la Santa Cruzada), a la cual se trasladó a residir en los últimos cuatro o cinco años de su vida. Por esto solicitó a doña María de Uzátegui, la madrileña esposa del contador, que fuese ella quien la amortajase. En torno a su lecho de agonía se situó el matrimonio de la Maza-Uzátegui con sus dos hijas, doña Micaela y doña Andrea, y una de sus discípulas más próximas, Luisa Daza, a quien Santa Rosa de Lima pidió que entonase una canción con acompañamiento de vihuela. Así entregó la virgen limeña su alma a Dios, afectada por una aguda hemiplejía, el 24 de agosto de 1617, en las primeras horas de la madrugada.

El mismo día de su muerte, por la tarde, se efectuó el traslado del cadáver de Santa Rosa al convento grande de los dominicos, llamado de Nuestra Señora del Rosario. Una abigarrada muchedumbre colmó las calzadas, balcones y azoteas en las nueve cuadras que separan la calle del Capón (donde se encontraba la residencia de Gonzalo de la Maza) de dicho templo. Al día siguiente, 25 de agosto, hubo una misa de cuerpo presente oficiada por don Pedro de Valencia, obispo electo de La Paz, y luego se procedió sigilosamente a enterrar los restos de la santa en una sala del convento, sin toque de campanas ni ceremonia alguna, para evitar la aglomeración de fieles y curiosos.

El proceso que condujo a la beatificación y canonización de Rosa empezó casi de inmediato, con la información de testigos promovida en 1617-1618 por el arzobispo de Lima, Bartolomé Lobo Guerrero. Tras un largo procedimiento, Clemente X la canonizó en 1671. Desde un punto de vista histórico, Santa Rosa de Lima sobresale por ser la primera santa de América. Actualmente es patrona de Lima, América, Filipinas e Indias Orientales.

SUS PENITENCIAS: Es difícil encontrar en América otro caso de mujer que haya hecho mayores penitencias. No las vamos a describir todas aquí porque muchas de ellas no son para imitar. Pero sí tenemos que decir que lo primero que se propuso mortificar fue su orgullo, su amor propio, su deseo de aparecer y de ser admirada y conocida. Y en ella, como en todas las cenicientas del mundo se ha cumplido lo que dijo Jesús: “quien se humilla será enaltecido”. Una segunda penitencia de Rosa de lima fue la de los alimentos. Su ayuno era casi continuo. Y su abstinencia de carnes era perpetua. Comía lo mínimo necesario para no desfallecer de debilidad. Aún los días de mayores calores, no tomaba bebidas refrescantes de ninguna clase, y aunque a veces la sed la atormentaba, le bastaba mirar el crucifijo y recordar la sed de Jesús en la cruz, para tener valor y seguir aguantando su sed, por amor a Dios.

Dormía sobre duras tablas, con un palo por almohada. Alguna vez que le empezaron a llegar deseos de cambiar sus tablas por un colchón y una almohada, miró al crucifijo y le pareció que Jesús le decía: “Mi cruz, era mucho más cruel que todo esto”. Y desde ese día nunca más volvió a pensar en buscar un lecho más cómodo.

SUS DOLORES: Distintas enfermedades la atacaron por mucho tiempo. Cuando algunas personas la criticaban por sus demasiadas penitencias, les respondía: “Si ustedes supieran lo hermosa que es un alma sin pecado, estarían dispuestos a sufrir cualquier martirio con tal de mantener el alma en gracia de Dios”. Y ella sí que los sufrió. En sus últimos meses exclamaba: “Nunca pensé que una persona tuviera que sufrir tanto, tanto como lo que yo estoy sufriendo. Pero Jesucristo me concede valor para soportarlo todo.” Los últimos años vivía continuamente en un ambiente de oración mística, con la mente casi ya más en el cielo que en la tierra. Su oración y sus sacrificios y penitencias conseguían numerosas conversiones de pecadores, y aumento de fervor en muchos religiosos y sacerdotes. En la ciudad de Lima había ya una convicción general de que esta muchacha era una verdadera santa.

Santa Rosa de Lima es venerada por:

 Vocación religiosa: Tuvo mucha fe en Dios, Jesús y la Virgen María. A los 20 años ingresó a la orden de Santo Domingo.

 Amor al prójimo: Lo demostró ayudando a los enfermos y pidiendo a Dios por los que más sufrían.

 Amor a la naturaleza: Defendía a los animales, como lo demuestran las tradiciones de Los mosquitos y el Gallito de Santa Rosa de Lima.

 Trabajo: Hilaba y bordaba ropas para ayudar en la economía de su familia.  4. Sencillez: Siempre fue ajena a las vanidades y lujos.

Se le atribuyen muchos milagros. Entre los más conocidos :

 Curación de enfermos con la ayuda de una imagen de Jesús, a quien llamaba “Niño Doctorcito”.

  Protección de Lima cuando la ciudad fue amenazada por el pirata holandés Joris Spilbergen (Spitberg).

  Matrimonio místico con Jesús, en el Convento de Santo Domingo.

 Cuenta la tradición que las primeras rosas de Lima brotaron repentinamente en el jardín de su casa.

 Santa Rosa tenía un gallo que parecía enfermo y no cantaba. Al enterarse que su madre lo quería cocinar la santa le dijo. “Pollito mío, canta de prisa, pues si no cantas te guisa”. De pronto el gallito se sacudió y soltó un sonoro “Quiquiriquí”.

  Cuando el Papa Clemente IX escuchó de Santa Rosa de Lima, murmuró con desconfianza: “¿Santa? ¿Y limeña? ¡Hum, hum! Tanto daría una lluvia de rosas”. Y rosas perfumadas cayeron sobre la mesa.

Oración
Auxíliame en la búsqueda de la fidelidad a la voluntad de Dios para mi vida.  Amén. Santa Rosa de Lima…Ruega por nosotros!

 

LLuvia de Bendiciones para Ti.

APÓSTOLES DE LA NUEVA FRONTERA…

APÓSTOLES DE LA NUEVA FRONTERA…

10. agosto, 2013Espiritualidad, SantoralOne comment

 

 

       Apóstoles de las nuevas fronteras y bajo el impulso de Aparecida 2011, los diáconos permanentes siembran la semilla del Reino en los pueblos del continente de la Esperanza.

San Lorenzo, Diácono y Mártir
10 de Agosto

Su nombre significa: “coronado de laurel”.
Los datos acerca de nuestro santo nos llegan de la mano de los padres de la Iglesia San Agustín y San Ambrosio:

Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, uno de los siete hombres de confianza del Papa Sixto II, quien le nombró administrador de los bienes de la Iglesia y distribución de las ayudas a los pobres y necesitados.

Corría el año 258; el emperador romano Valeriano publicó un decreto en el cual ordenaba la persecución de los cristianos condenándolos a muerte.

El seis de agosto el Papa Sixto II cuando celebraba misa en un cementerio de Roma fue asesinado junto a cuatro de sus diáconos por las huestes del emperador. Cuatro días después fue asesinado el diácono Lorenzo.

Nota a destacar es la salida que da a la importunación con que le molestaban y asediaban para que entregara los bienes y tesoros de la Iglesia. Pidió tres días de tiempo para poderlos recoger; y tras ellos reunió a un gran número de pobres, huérfanos y necesitados; y los presentó al tirano como depositarios de dichos bienes.

Fue brutalmente torturado y asado en una parrilla y según cuenta la tradición en medio del martirio dirigiéndose a sus verdugos les dijo: “Podéis darme la vuelta, que por este lado ya estoy asado.”

Como mártir que fue, la iconografía representa su imagen con una palma en la mano y también aparece una parrilla, instrumento propio de su martirio. ..

Que San Lorenzo fuera español, no parece que haya duda, después de los muchos trabajos aparecidos para probarlo. También parece cierto que nació en Huesca y que fueron sus padres Orencio y Prudencia. Por este motivo es también patrón de esta ciudad.

El Poeta Prudencio dice que el martirio de San Lorenzo sirvió de mucho para la conversión de Roma porque a la vista del valor y tenacidad de este gran hombre hizo que se convirtieran varios senadores y desde ese día la idolatría empezó a disminuir en la ciudad.

Afirma San Agustín que Dios obró muchos milagros en Roma en favor de los que se encomendaban a nuestro santo. También dice que el gran deseo que tenía San Lorenzo de unirse a Cristo, le hizo olvidar las exigencias de la tortura. Este santo ha sido, desde el siglo IV, uno de los mártires más venerados y su nombre aparece en el canon de la misa. Fue sepultado en el cementerio de Ciriaca, en Agro Verano, sobre la Vía Tiburtina.

El Papa mandó construirle una gran basílica en la ciudad, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la Ciudad Eterna. Son muchas también las iglesias y catedrales en el mundo dedicadas a nuestro santo; y muchos los pueblos y ciudades que lo tienen como patrono.

 

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La Iglesia exige que los candidatos a Diáconos permanentes reciban  formación en estas tres dimensiones: académica, espiritual y pastoral. La académica, obteniendo la formación requerida para desarrollar su misión, la espiritual, con una vida y un acompañamiento espiritual lo suficientemente profundos como para demostrar sus propósitos, y la pastoral, con el grado de disponibilidad exigido para poder desarrollar la misión que la Iglesia les encomiende, aceptando que no se ordenan para ellos mismos si no al servicio de la Iglesia.

 

Oración

Dios y Padre Nuestro,
Fortalece con la gracia del Espíritu Santo
A todos los Diáconos de tu Iglesia,
para que desempeñen con alegría,
fidelidad y en espíritu de comunión eclesial
su ministerio pastoral,
siguiendo los pasos de tu Hijo Jesucristo,
“que no vino a ser servido, sino a servir y
dar su vida en redención de la humanidad” (Mc. 10, 45).

Te pedimos por las familias de los diáconos casados,
para que sean auténticas “Iglesias domésticas”,
según el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret,
y de ella surjan vocaciones sacerdotales y religiosas.

¡Virgen María, Madre de la Iglesia
y Reina de los Apóstoles,
ruega por los ministros del Señor!
¡San Lorenzo, diácono y mártir,
ruega por los diáconos servidores del pueblo de Dios!

Amén.

Oración de un diácono y su esposa

Dios, Padre bueno y misericordioso
Que nos ordenas ser fieles a nuestras promesas
Dígnate bendecirnos para que permanezcamos fieles
Al Sacramento del Matrimonio que consagra nuestra unión
Y al Ministerio Diaconal, en Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor. 

Que seamos íntimos seguidores tuyos
Y que por el Don del Espíritu Santo
Permanezcamos leales al servicio de la Iglesia,
En especial a las tareas que nuestro Obispo nos ha confiado
En comunión con el Presbiterio y Cuerpo Diaconal 

Que seamos fervorosos en la caridad
No amando a nada ni a nadie por encima de Ti
Que seamos fieles a tu Evangelio, asiduos a escuchar tu palabra
Y cuidadosos al proclamarla 

Que seamos humildes en el servicio de todos
En especial de los más pobres y olvidados
Que podamos tener siempre presente nuestra propia fragilidad
Imitando la mansedumbre de Jesús
Y no imponiendo a la gente cargas que no pueden llevar.
Que no busquemos nuestra propia gloria, sino la tuya, Padre
Y anhelemos siempre tu voluntad más que el éxito,
El bien de nuestros hermanos más que su aprobación. 

Nuestro mayor deseo, Padre, es tener un corazón agradecido
Por tus llamados y tus dones,
Y que así, sin pretenderlo ostentosamente
Podamos ser tus testigos fieles
Alegres de tenerlo todo en ti,
En comunión con Jesucristo, nuestro Señor y Maestro
A quien sea la gloria por siempre.

Amén

Que como en María siempre se cumpla la plabra del Maestro : “Hágase en mi según tu palabra”. (Lc. 1, 26-38).

Dios te Bendiga Hoy, Mañana y Siempre.

 

Dulce Esposo para Vos nací …

Dulce Esposo para Vos nací …

9. agosto, 2013Meditación, SantoralOne comment

 

Vuestra soy, para Vos nací, ¿Qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad, Eterna Sabiduría, Bondad buena al alma mía, Dios, alteza, un ser, bondad, la gran vileza mirad que hoy os canta amor así: ¿Qué mandáis hacer de mí? ¿Qué mandáis, pues, buen Señor, que haga tan vil criado? ¿Cual oficio le habéis dado a este esclavo pecador? Veísme aquí mi dulce Amor; Amor dulce, veisme aquí. ¿Qué mandáis hacer de mí?

Veis aquí mi corazón. yo le pongo en vuestra palma, mi cuerpo, mi vida y ama, mis entrañas y afición; dulce Esposo y redención, pues por vuestra me ofrecí, ¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme muerte, dadme vida, dad salud o enfermedad, honra o deshonra me dad, dadme guerra o paz cumplida. flaqueza o fuerza a mi vida, que a todo diré que sí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis, dadme oración, si no, dadme sequedad, si abundancia y devoción. y, sino, esterilidad.

Soberana Majestad, sólo hallo paz aquí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme, pues, sabiduría, o por amor ignorancia; dadme años de abundancia o de hambre y carestía; dad tiniebla o claro día, revolvedme aqui o allí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando, quiero por amor holgar; si me mandáis trabajar, morir quiero trabajando. Decid, dónde, cómo y cuándo; Decid, dulce Amor, decid. ¿Qué mandáis hacer de mí? Esté callado o hablando, haga fruto o no le haga; muéstreme la Ley mi llaga, goce de Evangelio blando; esté penando o gozando, sólo Vos en mi vivid.

¿Qué mandáis hacer de mí?…Vuestra soy, para Vos nací.

Teresa de Jésús.


Nuestro amado Divino Corazón muchas veces quiere levantar a alta perfección, probando y examinando como el oro en el fuego (Sab. 3, 5-6), a algunas almas elegidas como lo fue Santa Teresa de Ávila.

Oh ! Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados. Confiamos en Tí. El Corazón de Jesús es fuente de vida, porque por medio de Él actúa la victoria sobre la muerte. Es fuente de santidad, porque en Él ha sido vencido el pecado que es adversario de la santidad en el corazón del hombre.

Pidamos diariamente que María, que es Refugio de los pecadores, nos aceque al Corazón de su Hijo!

El Señor tronaba desde el cielo, el Altísimo hacía tronar su voz, arrojó sus flechas y los dispersó, multiplicó sus rayos y sembró la confusión. (Sl 18, 14.15). Llegue a tu altar el claro semblante de mi corazón.

Lluvia de Bendiciones para Tí.

 

Pensamientos de TERESA DE JESÚS

Pensamientos de TERESA DE JESÚS

30. mayo, 2013SantoralNo comments

 

Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.

No son buenos los extremos aunque sea en la virtud.

Si Satanás pudiera amar, dejaría de ser malvado.

La vida es una mala noche en una mala posada.

Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuan sabrosos y cuan deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama, y vos, bien mío, queréis mirar con amor.

Tristeza y melancolía no las quiero en casa mía.

La perfección verdadera es amor de Dios y del prójimo.

No le parece que ha de haber cosa imposible a quien ama.

Sólo amor es el que da valor a todas las cosas.

Esta fuerza tiene el amor si es perfecto, que olvidamos nuestro contento por contentar a quien amamos.

¡Cuan triste es, Dios mío, la vida sin ti!

La verdad padece, pero no perece.

Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.

Las mujeres no necesitan estudiar a los hombres, porque los adivinan.

¡Ay que larga es esta vida! / ¡qué duros estos destierros! / ¡esta cárcel, estos hierros / en que el alma está metida! / Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, / que me muero porque no muero.

Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor.

Tengo experiencia en lo que son muchas mujeres juntas. ¡dios nos libre!.

Vivir la vida de tal suerte que viva quede en la muerte

La tierra que no es labrada llevará abrojos y espinas aunque sea fértil; así es el entendimiento del hombre.

La vida es una mala noche en una mala posada.

No son buenos los extremos aunque sea en la virtud.

Es para mí una alegría oír sonar el reloj: veo transcurrida una hora de mi vida y me creo un poco más cerca de Dios.

Aunque las mujeres no somos buenas para el consejo, algunas veces acertamos.

He cometido el peor de los pecados, quise ser feliz.

El amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro contento para contentar a quienes amamos.

Es para mí una alegría oír sonar el reloj: veo transcurrida una hora de mi vida y me creo un poco más cerca de Dios.

“Mas parécenos que lo damos todo, y es que ofrecemos a Dios la renta o los frutos y quedámonos con la raíz y posesión.”

Que el Señor da siempre oportunidad, si queremos.

“Una persona inteligente es sencilla y sumisa, porque ve sus faltas y comprende que tiene necesidad de un guía. Una persona tonta y estrecha es incapaz de ver sus faltas, aunque se las pongan delante de los ojos; y como está satisfecha de sí misma, jamás se mejora”.

Dios no ha de forzar nuestra voluntad; toma lo que le damos; mas no se da a sí del todo hasta que nos damos del todo.

Santa Teresa de Jesús…Doctora de la Santa Madre Iglesia…Ruega por nosotros !

Hermano y Servidor de los Pobres

Hermano y Servidor de los Pobres

21. mayo, 2013General, SantoralOne comment

Fundador de la orden franciscana.  ( 1182-1226) . Hijo de un rico mercader llamado Pietro di Bernardone, Francisco de Asís era un joven mundano de cierto renombre en su ciudad.