Eleva los ojos al Cielo, y si quieres… Te acompaño en el Camino.

Con los pies descalzos, elevando  los ojos al cielo como hablándole al Gran Amigo puedes descubrir los acontecimientos de hoy; que aunque a veces halla cosas que no entiendas, Dios las permite poniendo instrumentos o personas en nuestro camino.

 

hombre horizonte

 

Estos nos ayudan a comprender que a pesar de los sufrimientos dolorosos, podemos mirar con ojos de fe; con mirada contemplativa, observando que aún de esos dolores vividos de niño a convertirte en el hombre que sos, o de niña a la  mujer de hoy…podemos sabernos amados con un amor infinito.

Siempre nos sostienen el caminar de otros a nuestro lado. Parece que caminamos equivocados, pero aprenderemos en las dificultades que el ” Gran Amor ” escribe derecho en renglones torcidos.

Si Quieres Te  Acompaño En El Camino”

Ponte delante del escritor Sagrado y descubrirás más de quien eres. Encontrarás así el sentido de nuestro caminar…porque se despliega el amor?.  E irrumpe en la historia personal sacando lo mejor de nosotros mismos!.

Comprenderás que hay un propósito…un plan de amor para cada uno de nosotros… que al estar leyendo observarás que es a Vos que te lo estoy escribiendo, todo lo que tuviste que vivir, permitió que te hagas fuerte desplegando alas; a pesar de las pruebas, adquiriste dones, conocimientos y es justamente lo que aconteció en tu peregrinación hasta llegar a esta etapa de tu vida, lo que posibilita que puedas enfrentar con valentía los desafíos que están aconteciendo .

La vocación o la misión que tienes nunca podría realizarse en soledad, porque como cada uno de nosotros; has sido creado para que te acompañen y para lograrlo siempre tenemos que apoyarnos en otro. Nadie puede nada solo. Hay que tener la humildad para saber pedir ayuda.

Cada día se libra la batalla  de nuestra vida, de “Tu vida”, lo importante es darse cuenta que no estamos solos…

Desde el principio cuando te necesite desde el momento cuando la mirada alcé, desde ese día cuando solo me encontraba; cuando tu mirada en mi se fue a poner, supe que me amabas, lo entendí …Si quieres te acompaño en el camino… Y en el camino vamos conversando. Y al conversar, tus hombros se descargan; descargas, pues tu peso voy llevando. 

Pues pesa el peso de tu desencanto y es tu resignación aún más pesada.  Pero te sostendré. Yo sé que ya no crees en nuestro sueño.
Buscas seguridad retrocediendo, pero hasta en dirección equivocada lo mío
es ir contigo,compañero.  

Pues es posible ver de otra manera la trama que se te hizo tan confusa y de la historia mía y de la tuya ya no te escaparás, ni tendrás miedo.
Verás la historia como historia abierta y la esperanza arder su ardor sereno. Y brillará en tu fe de caminante mi nombre y mi misterio de “camino” y de mi fiel estar-acompañando
tu amor de acompañante será el signo.

El encuentro con el Otro que nos llega, aparece, casi ni se lo nombra …aparece…en el caminar del día a día. Nosotros que venimos de Dios siempre en favor de la vida , Tú, eres ese nosotros, y si te abres; sin ponerte ningún caparazón, ninguna coraza; se te revelará el Milagro que tienes un propósito, un proyecto de amor, abandónate en clave de Fe.

Aprende a discernir que siempre habrá alguien que te necesita, que si has sido lastimado, no tienes porque volver a tropezar en la alborada. Que todos somos distintos, pero irrepetibles ante quien nos pensó desde siempre. Que ningún nacimiento es un  error. Nuestros encuentro no tiene error… porque recuerda cada vida encierra un propósito desde toda la eternidad.

Cada uno de nosotros tiene algo que hacer antes de que la hermana muerte nos encuentre, y sería maravilloso que nos sorprenda teniendo las manos llenas …sólo confía. Desde niña he oído que el Creador nos busca en medio de la tormenta, del laberinto y se abre así la confianza en las manos de Dios. Es en nuestra pequeñez donde se manifiesta el poder; es cuando te das cuenta que nada eres, y lo eres todo al mismo tiempo. Es allí en esa nada donde te inspirará palabras armoniosas cuando tengas que hablar.

Puedes pensar:  se me puede venir el final, sea lo que fuere que va a pasar, pide mirando al cielo palabras dulces , palabras oportunas, suaves que tengan el poder de la verdad que se revela.

El Invierno ha pasado y un nuevo tiempo se presenta, algo hermoso florecerá y di con voz serena Amigo, muchas veces me cuesta reconocerte, pero eres el Hacedor de todo lo que acontece, dame hoy todas las gracias que necesito para cumplir en medio de este desierto lo que tu me presentas y hasta diría que me pides…Tú dispón en mi de todas las cosas para mi bien, sea en el campo material, corporal y espiritual aún sin comprender…

Algunas estrofas tomadas de la canción de Eduardo Meana.

Todo esto lo cierra un abrazo profundo.

Dios te Bendiga , Hoy, Mañana y Siempre.

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