San José Obrero

¡Oh glorioso San José, que velaste tu incomparable y real dignidad de guardián de Jesús y de la Virgen María bajo la humilde apariencia de artesano, y con tu trabajo sustentaste sus vidas, protege con amable poder a los hijos que te están especialmente confiados! Tú conoces sus angustias y sus sufrimientos porque tú mismo los probaste al lado de Jesús y de su Madre. No permitas que, oprimidos por tantas preocupaciones, olviden el fin para el que fueron creados por Dios; no dejes que los gérmenes de la desconfianza se adueñen de sus almas inmortales. Recuerda a todos los trabajadores que en los campos, en las oficinas, en las minas, en los laboratorios de la ciencia no están solos para trabajar, gozar y servir, sino que junto a ellos está Jesús con María, Madre suya y nuestra, para sostenerlos, para enjugar el sudor, para mitigar sus fatigas. Enséñales a hacer del trabajo, como hiciste tú, un instrumento altísimo de santificación.

Beato Papa Juan XXIII, 1 de mayo de 1959

jesusjoseph

  • Cuando estemos desalentados, y nos sintamos abandonados en medio de situaciones difíciles …
  • Cuando nos hallan fallado los seres que más queremos…
  • Cuando no comprendamos  y nada nos satisfaga …
  • Cuando cansados y sin ganas de continuar nos entregamos al conformismo de que ya nada tiene valor …
  • Cuando estemos en la prueba de faltarnos el trabajo, sustento y dignidad del hombre para con su familia …
  • Si nos preocupa la educación y la salud de nuestros hijos…
  • Cuando el sufrimiento y la preocupación por la falta de justicia social, de pérdida de valores, de impunidad quiera quitarnos la esperanza de un mundo mejor..
  • Si la desazón del porvenir,  no nos permite ejercer a conciencia la verdad de que el hoy es lo importante, porque el mañana no nos pertenece …                                         Dirijamos nuestra mirada a San José para que interseda por nosotros ante su Hijo Jesucrsito, diciéndole : Varón ejemplar, modelo de justicia y de trabajador Ruega por nosotros. 

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Letanías de San José: Respondemos: “por tus alegrias y por tus dolores, ruega por nosotros” 

  • San José,                                               
  • Elegido del Padre,
  • Heredero de la Nueva Alianza,
  • Dócil a la voz de Dios,
  • Peregrino esperanzado,
  • Paternal  abrigo del Niño Dios,
  • Amigo de Jesús y de María,
  • Compañero y custodio de María,
  • Esposo fiel,
  • Pobre de espíritu,
  • Puro de corazón,
  • Paciente en las dificultades,
  • Obediente hasta el final,
  • Obrero de Nazaret,
  • Fortaleza de los enfermos,
  • Aliento de los que sufren,
  • Hogar de los sin techo,
  • Fuerza de los sin tierra,
  • Defensor de los desheredados,
  • Compañero de los migrantes,
  • Amigo de los marginados,
  • Esperanza de los excluidos,
  • Consuelo de los desanimados,
  • Protector de nuestros hogares,
  • Patrono de la Iglesia,
  • Alegría de los pueblos,
  • Confianza de los que quieren ver a Dios,
  • Compañía de los moribundos,
  • Esperanza de la buena muerte.

José, casto esposo de María, padre de Jesús, Enséñanos a tener la fe y la confianza que tuviste ante los designios de Dios.
Enséñanos tu justicia, tu capacidad para el bien y la bondad.
Enséñanos a poner cada día, en nuestra familia, en nuestro trabajo, en todo lo que hacemos, el amor y la entrega que tu pusiste.
Enséñanos a tener el corazón abierto para reconocer en nuestra vida las huellas de Dios, para escuchar lo que él nos susurra veladamente y para emprender sus caminos.

San José, casto esposo de la Virgen María intercede ante Dios para que nos otorgue el don de la pureza.
Tú que, a pesar de tus inseguridades personales supiste aceptar dócilmente el Plan de Dios tan pronto supiste de él, ayúdanos a tener esa misma actitud para responder siempre y en …todo lugar, a lo que el Señor nos pida.
Varón prudente que no te apegaste a las seguridades humanas sino que siempre estuviste abierto a responder a lo inesperado ayúdanos para que vivamos también nosotros en prudente desasimiento de las seguridades terrenales.
Modelo de oración, de trabajo constante, de fidelidad silenciosa, de paternal solicitud, concédenos esas bendiciones, para que podamos crecer cada día más en ellas y así asemejarnos día a día al modelo de la plena humanidad: EL SEÑOR JESÚS

Enséñanos José
Cómo se es “no protagonista”.
Cómo se progresa aceptando la voluntad de Dios en nuestras vidas.
… Cómo se colabora sin imponerse.
Cómo se ama sin reclamar.
Dinos; cuéntanos José con la ternura que los hacías con María …                                       Cómo se es grande sin ostentaciones, sino con la mirada en Jesús .
Cómo se prosigue en el camino como lo hiciste tú con una comunicación responsable.          Enséñamos el concepto que tú tuviste para ejercer la paz, en medio de tantos enfrentamientos y persecuciones, la perseverencia en saber aguardar los tiempos que Dios tenía dispuestos para tu familia.
Cómo se persevera  siendo devotos de tu vida ejemplar para que un día gocemos de estar en la companía de la Sagrada Familia de Nazarteh, en la Jerusalén Celestial. Amén.

¿Difícil?…  Sí, pero también sabemos que para Dios no hay imposibles …  tenemos que intentarlo… pidamos esa gracia y con la ayuda del Señor y mirándonos en el espejo de San José, podremos alcanzar vivir creciendo en sus virtudes.

Dios te Bendiga… Hoy, Mañana y Siempre.

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